
El tiempo, a veces es implacable cuando se trata del paso de los años que se ve reflejado en nuestra edad, pero cuando se es desperdiciado en cosas vanas, que no nos nutren ni espiritual, ni emocional, ni culturalmente puede ser mas dañino ya que el tiempo que Dios nos ha dado para existir tan solo es un prestamo, prestamo que tendra que ser pagado con nuestras buenas acciones